15 abril 1986

 

 

 

 

 

 

 

 

Comercio del ser, un comercio que aquí parece estar limitado y acotado por las formas sociales, por una liturgia o protocolo, constatando de nuevo que los contactos han de producirse con la condición previa de una cierta conductividad del material sujeto. El material sujeto del contacto ha de reconducir entonces la energía del significado, el potencial semántico, en primer lugar, mediante su capacidad perceptiva, sensible, y en segundo término, mediante la química cerebral que entra en juego, mediante todo aquello que pone en relación los datos almacenados, la información atesorada con esfuerzo.

Aquí, en esta feria, se cultivan las poses que la muchacha aprendió en la televisión y que ahora reproduce expresando, fuera de su contexto, toda la carga mitológica, alegórica, que encierra toda imagen en su intencionalidad, cuando se la despoja de los aditamentos.

La mujer que luce más que nunca el rictus que aprendió, en tantas idas y venidas de su cuerpo enmascarado, y que ha heredado como único valor cultural en el presente, en el mundo contemporáneo. La forma en que sus músculos faciales, tensos o relajados, exponen una actitud determinada por la Historia, por el sentido “de lo que vio”.

Erótica de la imagen plástica, mimetismo del espectador con lo percibido e interiorizado, coincidencia de la expresión facial con su etiqueta correspondiente.

Parece como si en esta feria no fuese posible reír o llorar, o gritar, sino sólo mostrar “dentro de un orden no tan amplio” la imagen del llanto, del grito o de la risa, sus huellas sensibles en el mundo del quehacer visual. Al mismo tiempo se abren paso otras formas de expresión, más interdisciplinares, con los nuevos soportes audiovisuales, que prometen romper con las fronteras sociopolíticas, con los límites del pensamiento que nos dividen interiormente y nos especializan y compartimentalizan aún a nuestro pesar.

Surge entonces el ansia de romper esas barreras, esas tradiciones formales que son los barrotes de la cárcel de nuestro cuerpo, conceptos también que nos reprimen y nos dejan en un ámbito de frialdad, de no-contacto, de sublimaciones sin solución de continuidad.

30 octubre 2017Enlace permanente