amanecer consciente

Verdad es que del alma es de donde ha de brotar el lenguaje unitivo. Sí, es cierto que mientras sea la mente la urdidora de los lenguajes no podremos avanzar hacia una vida verdaderamente culta y humana, con todo aquello que ser humano significa.

Sí, del alma, de su más profundo núcleo, del corazón, del centro desde donde la luz divina se derrama en el mundo, hacia el otro, como un aliento luminoso y compasionado.

30 Enero 2013Enlace permanente