La cuestión de la forma

 

 

 

 

 

 

Al tratar de imaginar la Forma, al figurársela, el artista se encuentra inevitablemente con la necesidad de delimitar, de partir lo Único, articulando en un vacío. Siente tensiones que se le sugieren en el espacio y en el plano. La Forma se le figura unas veces como apariencia del Objeto, otras como disposición estructural llegando frecuentemente a tautológicas vivencias del tipo: La Forma contiene a la Forma y otras similares. Como configuración externa, el artista encuentra la Forma como masas de color, de luz y sombra, impresiones que pueden o no llevarle a la compresión intelectual del Objeto, como esas diagonales que —desde el Renacimiento— nos sugieren la ilusión de la profundidad en un plano. El dibujo, la línea delimita la Forma, compone, describe, nos remite a otra forma. El Color implica Forma, quedando ésta finalmente como un conjunto de relaciones percibidas, como ser estructural, como Vida.

Texto: “De la naturaleza y las Culturas”. Publicado por Área de Cultura-Museo, Ayuntamiento de Palma del Río en 1992, fragmento) (Imagen: Las hojas de Ibrahim. Detalle. 1997)

20 marzo 2018Enlace permanente