la Forma como in-formación

 

 

 

 

 

Le es más fácil a nuestro artista perderse en el mundo del contenido que en el de la Forma, ya que al fin y al cabo ésta acaba sometiéndose al rigor de las leyes propias de cada sistema particular debido a su naturaleza estructural. El mundo del significado es otra cosa, ya que difícilmente establecemos las leyes, y más aun tratándose de un lenguaje —en éste caso visual— que no se deja codificar fácilmente. Surge la Forma como encarnación del contenido, como portadora de in-formación —creación formal—, como establecimiento de relaciones, como lenguaje. Según la Nueva Física, la única creación accesible al ser humano es la creación formal. El físico ya sabe de la finitud del espacio, concibiendo el camino de la Luz describiendo una curva de suavidad inimaginable que volvería sobre sí misma al punto de partida. Pero no puede crear la Forma sino tan sólo ayudar en el proceso de la Creación desde su atalaya privilegiada, asistir al proceso como una matrona.

Texto: “De la naturaleza y las Culturas”. Publicado por Área de Cultura-Museo, Ayuntamiento de Palma del Río en 1992, fragmento) (Imagen: Tastir. Bambú, adobe, cal, pigmentos. Japón, Shimewaru 1997)