mimesis

 

 

 

 

 

 

 

En un principio, en tiempos paleolíticos, el animal artista reflejó la realidad sin una traducción demasiado humanizada, ofreciéndonos su visión primordial y atávica, desprovista casi de una intención intelectual, pero con una aseverada ya idea de proyecto, siendo éste el fruto de un pensamiento causal de tipo mágico cuya efectividad parecer ser que residía en la fiel imitación del objeto —cinegético o amoroso—. ¿Existía en él el sentimiento de belleza o estaba aún ligado a la naturaleza de manera que era todavía Naturaleza fundamentalmente y no tenía conciencia de ella? Es posible que participara, sin más, de la dinámica de las formas que la naturaleza le ofrecía, haciéndose grito, trazo, grafismo. Aún no se habría extrañado de sí mismo, aún no habría descubierto el espejo lógico ni su azogue —la sinrazón— sino solo su atisbo… y arrebató la piel al animal mismo, despojando al ser misterioso de su cubierta, desvelando el misterio de una interioridad vacía.

Su mente empezó a poblarse de imágenes que pronto tendrían vida independiente dentro de él. Ese sentimiento primordial que el artista ha querido recuperar para nuestro tiempo, es la mirada de Picasso hacia la tribu, su admiración ante la fuerza expresiva del Arte Primitivo. Esta ruptura tal vez hiciera detenerse a ese animal artista, volverse sobre sí mismo al mirar por vez primera el mundo. Ese cambio, según nos cuenta la Historia, le haría evolucionar desde la vida sensorial e instintiva hacia la vida racional, como si lo primero fuese un estado de mayor imperfección, y aún sin comprender las leyes del Universo nos dejó su mensaje. Ese mensaje es casi una obra de la Naturaleza y así la veríamos de no ser porque en la actualidad tenemos una idea “humanizada” del ser humano, culturalizada, ideas que varían dependiendo de la cultura en la que viva. Hoy ya sabemos que toda cultura comporta un ordenamiento de la realidad. Mientras ese orden es asumido por el individuo, su experiencia es “coherente”.

(Texto: “De la naturaleza y las Culturas”. Publicado por Área de Cultura-Museo, Ayuntamiento de Palma del Río en 1992, fragmento) (Imagen: Las hojas de Musa. Fresco a la cal y vidrio serigrafiado sobre lienzo. 1991)

5 diciembre 2017Enlace permanente