tauriq/tastir

 

 

 

 

 

Resulta de lo más aleccionador la formulación histórica de ésta Dualidad Estructural en el desarrollo del Arte Islámico a través de sus dos principales sistemas de representación en las artes plásticas: El tauriq y el tastir. El tauriq se refiere claramente a un arte de la Naturaleza que se vale de temas vegetales articulados con una gran exuberancia: hojas, ramas cargadas de sensualidad… Por el contrario, el tastir se ocupa en una geometría de líneas rectas que se refieren a conceptos universales y abstractos, a ideas, a ‘pensamientos visuales’ en el más vigente sentido del término acuñado por Rudolph Arnheim.

Sin embargo, en occidente, éstas actitudes unilaterales a que antes nos referíamos han hecho posible llevar a extremos muy útiles el análisis de los medios de expresión en las artes plásticas, generando toda una corriente analítica en éste sentido, que ha impregnado el quehacer artístico de la segunda mitad del siglo XX, diluyendo los límites que antes —como herencia decimonónica— separaban las disciplinas y proponiendo una actividad interdisciplinar: Arte Conceptual, Minimalismo, Art-Lenguaje, etc.

En la resolución de esa contradicción está la vía sintética que tantos artistas intuyeron en los comienzos de las vanguardias históricas: Kandinsky, Malevitch, Klee… desde los comienzos de su actitud analítica de los medios de expresión, poniendo con ello sobre el tapete la llamada “Cuestión de la Forma”.

Texto: “De la naturaleza y las Culturas”. Publicado por Área de Cultura-Museo, Ayuntamiento de Palma del Río en 1992, fragmento) (Imagen: Basa de columna de Medina Azahara. Tauriq)

 

14 marzo 2018Enlace permanente