Una muerte ‘formal’

 

 

 

 

 

Un excesivo grado de abstracción hace innecesaria la Forma. Esta desaparición del universo formal implica para el artista una experiencia mística, una “muerte“, por llamarlo de alguna manera. Esta “muerte” formal ha sido en los últimos tiempos la propuesta de lo que se ha llamado Arte Conceptual, propuesta que con éxito ha revisado cuestiones de contenido sobre todo, poniendo el acento en el significado. Hemos asistido al fructífero intento de sustituir el objeto por el acto creador en la obra de Beuys, por ejemplo.

Sin embargo, la vida humana tal y como la conocemos habitualmente, es un mundo de formas, figuras, relaciones, códigos, articulaciones, lenguajes que conviven. Al profundizar en su trabajo abstracto, el artista se va acercando a lo que es inefable, a aquello que no se puede expresar. Por ello, si quiere vivir su vida humana, cumplir su destino como ser humano, necesita de las formas para moverse, conocerlas intentando penetrar en su significado, aunque sepa ya que cualquier forma por perfecta que sea es tan sólo un aspecto, una cualidad. Siente la Forma como realidad que se está haciendo incesantemente —nunca hecha del todo—. Cuando cree tenerla se le escapa como si fuese ese Mercurio de los Sabios de que nos hablaron los filósofos del pasado, apresada convencionalmen­te en un objeto, en un ser que suponemos ya cerrado en cuanto a su realidad estructural y que no nos revela su contenido en forma completa, pues vive en el espacio dinámico de la Creación, y éste no cesa. La Forma adopta entonces la Forma del espacio que la contiene: no puede decirlo de otra forma.

Cuando llega a éste aparente sinsentido, considera la influencia que las formas tienen en su interioridad. Las formas le llevan, le sugieren, le arrastran… medita en una Forma, en un Mandala. Sin embargo, en alguna parte de sí mismo siente la realidad origen de todas las formas y recuerda el pensamiento de Brancusi: “No busquéis formas oscuras. Lo que os doy es puro deleite. Mirad hasta que lo sintáis. Los que más cerca están de Dios lo han percibido”.

Texto: “De la naturaleza y las Culturas”. Publicado por Área de Cultura-Museo, Ayuntamiento de Palma del Río en 1992, fragmento) (Imagen: Instalación. 1992)

11 abril 2018Enlace permanente