‘Vemos’ con las lentes ahumadas de “nuestra cultura”.

 

 

 

 

 

 

 

 

En tanto que hablemos de Belleza, estaremos perpetuando el edificio conceptual que es la cárcel de nuestra percepción: ‘Vemos’ con las lentes ahumadas de lo que hemos dado en llamar “nuestra cultura”.

Frente a eso, hablar del artista es hablar del ser humano abierto a sus sensaciones, cronista de su experiencia actual, que tiene ante sí innumerables caminos, en el presente. Se aísla en los medios urbanos y se convierte en expresión de la esclerosis postindustrial. Diseña las formas adecuadas a las necesidades de los nuevos instrumentos, de la nueva tecnología, acelerando con ello el tránsito hacia la nueva sociedad. Pero también refleja y encarna a una comunidad en ciernes y se entrega a ese patrimonio de belleza que es el planeta en el que vive, al que ha explotado miserablemente y en el que ha dejado una huella de notoria fealdad, de mal gusto. Lo mismo le da ya seguir una escuela, inventar o rechazar una escuela: quiere respirar sin envenenarse y mirar si le es posible las gigantescas chimeneas de su homúnculo. Siente la responsabilidad que tiene en ello, exorcizando al cuerpo social de tantos demonios que lo penetran, de tantas intenciones oscuras que —a caballo de signos gráficos, acústicos y de todo tipo— van marcándose en su conciencia.

Texto: “De la naturaleza y las Culturas”. Publicado por Área de Cultura-Museo, Ayuntamiento de Palma del Río en 1992, fragmento) (Imagen: Reflexión en torno a un objeto. Técnica mixta, vidrio serigrafiado sobre lienzo y madera. Detalle. 200 x 400 cm. 1991)

29 diciembre 2017Enlace permanente