La no-estación

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahora nos hallamos en el último tramo del viaje, recorriendo las estaciones definitivas. Hemos hablado de ello cuando ya la Pintura nos ha regalado casi todos sus secretos y nos hemos quedado a solas con ella como con una amante, disfrutando del hecho de pintar como nunca antes lo habíamos hecho, sin demasiadas preguntas ni ansiedades, sin objeto ni pretensión más allá de la propia Pintura.

(Hâshim Cabrera. El Ser de la Pintura. Ediciones Mandala. Madrid) (La imagen recoge un momento de la performance de Pascal Delhay en la exposición ‘De la disparition des anges’. Toulouse)

25 febrero 2020Enlace permanente